Definir e implementar unas adecuadas labores de operación y mantenimiento (O&M), realizadas por un equipo profesional cualificado y con acceso a las mejores herramientas del mercado y, todo ello, respaldado por una compañía con años de experiencia como E22 son factores imprescindibles para garantizar el máximo rendimiento de los sistemas de almacenamiento de energía durante la vida útil de un proyecto.

La garantía del éxito de estas operaciones de O&M es descubrir la fórmula para aplicar el conocimiento acumulado en años de experiencia sobre procesos electroquímicos, térmicos e hidráulicos (Baterías de Flujo) con la finalidad de interpretar el correcto o incorrecto funcionamiento de la planta. Pero hay otros factores que vinculan el proceso de control, operación y mantenimiento a la consecución de unos resultados óptimos de rendimiento.

Uno de los factores clave es disponer de un sistema de adquisición de datos de la instalación diseñado con la filosofía de aprovechar la tecnología para permitir el acceso a la información y su monitorización desde cualquier parte del mundo. En la actualidad, basta con tener una conexión a internet y una infraestructura de telecomunicaciones interna en la planta de almacenamiento para recibir y enviar los datos sin necesidad de contar con personal que realice presencialmente esta tarea. La automatización permite, además, historiar la información en base de datos para posteriores estudios.

En un sistema de baterías existen diversos niveles de monitorización para recabar la información necesaria con el fin de optimizar su rendimiento. Entre todos ellos destaca el Sistema de Supervisión, Control y Adquisición de Datos (SCADA), que se encarga de recoger la información de toda la microrred, incluyendo la proporcionada por subsistemas como el EMS (Energy Management System) y el constituido por el BMS (Battery Management System), el sistema de control de potencia (PCS) y el LEMS (Local Energy Management System). Este sistema devuelve al usuario final toda la información en una interfaz única Máquina – Hombre (HMI), que puede diseñarse según las necesidades y exigencias del cliente.

En Energy Storage Solutions (E22) tenemos un equipo técnico especializado con muchos años de experiencia acumulada en el sector, capacitado para diseñar, implementar, poner en marcha y realizar cualquier asistencia en la etapa de operación y mantenimiento de cualquiera de estos subsistemas. Así, es un privilegio de contar con un capital humano capaz de atender cualquier incidencia en todos estos sistemas de monitorización y control, desarrollados internamente en nuestras instalaciones y baterías que fabricamos.

Otro de los factores indispensables para el óptimo control y mantenimiento de las instalaciones de almacenamiento electroquímico es dotar a la planta con un sistema de procesado e interpretación de datos, emisión de informes y gestión de alarmas, destinados tanto a los equipos técnicos responsables como a los clientes. En este punto, la clave es definir con precisión qué datos son necesarios en función de los informes que se quieren obtener, ya que esto último definirá la cascada de sistemas de instrumentación a implementar, desde el SCADA central hasta el nivel de proceso. De nada serviría recoger numerosas variables si no se saben interpretar con posterioridad o viceversa.

Aunque la tecnología permite la automatización de la mayoría de procesos de operación y mantenimiento, es fundamental disponer de personal local o subcontratas especializadas con capacidad para realizar trabajos en la propia instalación en el menor tiempo posible con el fin de minimizar los tiempos de parada del activo. Estos equipos afrontan tareas de mantenimiento predictivo (se procede a una reparación antes de que el activo falle en función de los datos ofrecidos por el sistema de monitorización), preventivo (se actúa sobre un elemento de forma periódica para evitar un fallo) y correctivo (se interviene sobre un elemento una vez que se ha producido una avería).

Todos estos procesos a pie de planta deben llevarse a cabo según unos procedimientos establecidos previamente en función de las particularidades de cada instalación y siempre ejecutados por parte de personal con la adecuada formación.

Otro de los factores que influye en un proceso óptimo de O&M es el establecimiento de un sistema de gestión de las garantías de los equipos que permita acceder con facilidad a la información sobre los mismos para facilitar las intervenciones correctivas en la instalación y controlar la edad de los componentes. Asimismo, disponer de almacenes para repuestos y herramientas en el propio parque o en una ubicación cercana para optimizar los tiempos en caso de averías.

La contratación de las pólizas de seguros necesarias para afrontar posibles riesgos es otro de los pilares dentro del mantenimiento de una instalación de almacenamiento energético. En este caso, hay que distinguir entre los seguros cuya titularidad corresponde al propietario de la instalación, como el seguro de responsabilidad civil ante cualquier accidente que pudiera causarse a un tercero por la mera existencia de la instalación o el de daños materiales (incendio, robo, catástrofes naturales e incluso pérdida de producción en caso de avería prolongada), y los seguros que debe asumir la empresa responsable de O&M, como el seguro de responsabilidad civil por los daños ocasionados por los trabajos realizados por la operación. 

En paralelo a los avances conseguidos en todos estos procesos, E22 trabaja día a día para buscar nuevas herramientas que hagan más eficiente el servicio de O&M, tales como la asistencia de 24 horas al día mediante herramientas basadas en la inteligencia artificial (IA).