E22 acaba de dar un importante salto cualitativo y cuantitativo en Australia. El cierre de un acuerdo con Aquila Capital para la venta de un pipeline de almacenamiento de energía por un total de 220 MW (440 MWh) en proyectos en desarrollo confirma a la división de almacenamiento de Grupo Gransolar como una de las compañías clave en un país que marca el paso del cambio energético desde hace años. El responsable de Desarrollo Internacional de Proyectos del grupo, Francisco García García, explica qué ventajas tiene la inversión en proyectos en fase de desarrollo, qué convierte a E22 en un socio confiable en este tipo de operaciones y cómo plantea la empresa afianzarse en Australia y Estados Unidos y dar el salto a Europa.

E22 es el proveedor de servicios de la primera fase de los proyectos incluidos en el acuerdo que Grupo Gransolar acaba de cerrar con Aquila Capital. ¿Cuáles son las claves de este acuerdo?

E22 ha desarrollo en Australia un portfolio de proyectos, de los que Aquila Capital ha adquirido una parte. La confianza que Aquila confirma el posicionamiento de Gransolar en esta tecnología emergente y nos señala en el mapa como socio tecnológico de primer nivel. Nuestra trayectoria y experiencia en el sector energético nos permite garantizar al cliente la obtención del mayor rendimiento a sus activos y acompañarle en una operación planificada a medida de sus objetivos.

La adquisición de proyectos de almacenamiento en desarrollo se presenta como una operación cada vez más extendida en el mercado energético. ¿Qué ventajas supone para un inversor?

Este tipo de inversiones en países con un marco regulatorio y un mercado consolidados, como es el caso de Australia, resultan atractivas por las oportunidades que ofrecen en mercados de arbitraje y de regulación de frecuencia, entre otros, así como los beneficios que aporta a la infraestructura eléctrica del país.

¿Puedes explicarnos qué factores pueden suponer un atractivo en este tipo de inversiones?

El atractivo radica en una acertada localización de estos activos de generación, dentro de una red que requiere de los servicios que proporcionan, cada vez de una forma más intensiva, y todo ello aunado a una tecnología de vanguardia.

¿Qué cualidades convierten a Gransolar como el socio ideal para los inversores?

Gransolar lleva participando en el sector de las renovables desde 2005 con un amplio expertise en el ámbito de la energía fotovoltaica, desde la originación de proyectos, la fabricación de seguidores solares por parte de PV Hardware hasta las tareas de ingeniería que desarrolla ISE, pasando por la incorporación de su división de almacenamiento (E22), que inició su andadura en 2014. Funcionar como una plataforma de integración vertical especializada en energía solar sitúa al grupo como un socio confiable. Todo esto, sumado a un equipo de profesionales cualificados, a una visión global del sector y a nuestra experiencia, converge en el hecho de poder ofrecer al cliente un producto de calidad, buscando siempre la eficiencia y la optimización como si fuera propia.

En este espectacular crecimiento de las renovables y del almacenamiento energético, ¿qué posibilidades ofrece un mercado como el australiano?

Tenemos la ventaja de que la posición de Grupo Gransolar como líder de renovables en este país ha servido fuertemente como catalizador para impulsar a la división de almacenamiento del grupo (E22). Hace años que fuimos conscientes de las condiciones que convertían a Australia en un mercado preferente, y esta anticipación nos ha allanado el camino para crecer con la fuerza de todas las empresas del grupo. Tenemos una posición muy consolidada en Australia y Estados Unidos, y tenemos claro que queremos ir más allá, afianzándonos a corto plazo en otros países.

¿Cómo prevé E22 cumplir su ambicioso objetivo de alcanzar un desarrollo de 1 GW (2 GWh) en almacenamiento en 2022?

La estructura que tiene el grupo en el país, nuestra experiencia y nuestras capacidades nos permiten continuar la tendencia de crecimiento de forma planificada, buscando siempre proyectos con un gran potencial, alejándonos de riesgos o incertidumbres en todo aquello que desarrollamos. Estamos convencidos de que este primer acuerdo con Aquila Capital para consolidar parte de los activos de generación previstos para este año (220 MW/440 MWh), nos dará sin duda un importante impulso para continuar trabajando para conseguir nuestra meta. En este camino es importante mencionar, entre otras cosas, nuestro esfuerzo incesante para estar a la vanguardia en las tecnologías de reciente incorporación en el parque de renovables que han llegado para quedarse.